Clínicas de Reproducción Asistida

Las clínicas de Reproducción Asistida realizan un estudio de fertilidad a los pacientes antes de que se sometan a los tratamientos

clinicas de reproduccion asistida

Cuando una mujer se somete a un ciclo de Reproducción Asistida sigue una serie de pasos. El primero es informarse acerca de las clínicas –en España hay públicas y privadas- y contactar con una de ellas. El siguiente paso es realizarse un estudio de fertilidad en la clínica para averiguar cuál es el problema que impide a la paciente concebir de manera natural. A partir de aquí, la paciente ya se somete al tratamiento que le recomiende el ginecólogo especialista. Todas las técnicas que se empleen en las clínicas de Reproducción Asistida deben estar aprobadas por la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.

¿En qué casos se recurre a los tratamientos de Reproducción Asistida?

  • Madres solteras: debido a los cambios sociales de los últimos tiempos, cada vez son más frecuentes las familias monoparentales en España, en las que la mujer decide ser madre con una edad más avanzada y sin la figura paterna.
  • Parejas de mujeres: las dos podrán ser madres biológicas a través del Método Ropa (Recepción de Óvulos de la Pareja), es decir, una de las mujeres aporta el óvulo y la segunda lleva a cabo la gestación y da a luz.
  • Problemas de fertilidad: en la mujer la principal causa de la infertilidad es la edad y en el hombre el problema fundamental son las alteraciones en las características del semen.

Estudio de fertilidad masculino y femenino

En las clínicas de Reproducción Asistida se lleva a cabo un estudio para valorar la fertilidad. Mediante estas pruebas se determina si existe algún problema que impida a la pareja tener un hijo de forma natural y así poder buscar la solución. Este estudio es personal y varía según los pacientes y sus necesidades. A partir del examen, el médico valorará cuál es el tratamiento al que debería someterse la paciente.

Las pruebas consisten en varios pasos:

  • Examinar la anatomía de la mujer. A través de una ecografía y una valoración de las trompas se valora si existe alguna alteración que le impida a la mujer quedarse embarazada.
  • Determinar si existe alguna enfermedad infecciosa en uno de los miembros de la pareja que pueda ser transmitido al bebé. Esto se averigua a través de la serología, una analítica de sangre con la que se descarta la existencia de hepatitis y VIH.
  • Valorar la calidad de los gametos, tanto del hombre como de la mujer. Al hombre se le realiza un seminograma para analizar con detalle los espermatozoides: se comprueban cuántos hay, cómo se mueven y la forma que tienen. En el caso de las mujeres, al no poder hacerse esta valoración directamente, se le realiza el estudio basándose en datos indirectos –edad de la mujer, folículos antrales y el nivel hormonal- para valorar la calidad que tienen sus gametos.