Clínicas ICSI

Proliferación de las clínicas ICSI

clinicas icsi

Muchas clínicas optan por usar la técnica ICSI en sus tratamientos de Fecundación In Vitro

La microinyección introcitoplasmática de espermatozoides (ICSI) es una variedad de la Fecundación In Vitro (FIV), que consiste en inyectar un único espermatozoide directamente en el óvulo.

Actualmente muchos centros optan por el tratamiento FIV – ICSI para evitar que exista un fallo de fecundación, a no ser que en un caso concreto el embriólogo y el ginecólogo especialista en Reproducción Asistida consideren lo contrario. Esto se debe a que la ICSI es una técnica con la que se logra inseminar de manera mucho más directa, ya que es necesario un solo espermatozoide sano para fecundar un óvulo. Además de ayudar a la infertilidad masculina, la microinyección espermática (ICSI) también está indicada para los casos de infertilidad femenina.

Fases del tratamiento en las clínicas ICSI

  1. Estimulación ovárica: mediante medicación se realiza una estimulación ovárica a la mujer para poder obtener más de un óvulo por ciclo, aumentando así las posibilidades de embarazo.
  2. Punción folicular: bajo sedación, se extraen los ovocitos que han madurado tras la fase de la estimulación ovárica.
  3. Laboratorio ICSI: en esta fase se introduce un único espermatozoide válido – previamente seleccionado – en el citoplasma del óvulo mediante una microaguja.
  4. Transferencia embrionaria: aproximadamente 3 días después se realiza el último paso del tratamiento, que consiste en transferir los embriones seleccionados en el útero.
  5. Tratamiento posterior: se le administra progesterona a la mujer, hormona que favorece la gestación.
  6. Prueba de embarazo: dos semanas después de la transferencia embrionaria, se le realiza un análisis a la paciente llamado BHCG (Beta) mediante la cual se determina si el resultado es positivo o negativo.

Indicadores para acudir a las clínicas ICSI

La ICSI está aconsejada tanto para casos de infertilidad masculina como femenina. Las principales indicaciones son:

En el caso de los hombres:

  • Pacientes con un bajo número de espermatozoides, o que presentan alteraciones morfológicas.
  • Alteraciones de la calidad seminal.
  • Pacientes que se hayan realizado una vasectomía irreversible.
  • Aquellos que, al haber sido sometidos a un tratamiento de quimioterapia o radioterapia, han criopreservado previamente muestras de semen.
  • Casos en los que se tiene alguna enfermedad infecciosa (VIH, Hepatitis B,…)
  • Casos en los que se obtienen los espermatozoides directamente de los testículos a través de una biopsia testicular.

En el caso de las mujeres:

  • Pacientes con una reserva ovárica disminuida. Debido a la cantidad limitada de ovocitos es conveniente recurrir a la ICSI ya que esta técnica logra una inseminación directa y se evita la posibilidad de que falle la FIV convencional.
  • Lesión, obstrucción o ausencia de trompas de Falopio.
  • Alteraciones de la ovulación, sobre todo cuando han fallado otras técnicas de Reproducción Asistida.
  • Endometriosis, que es el crecimiento del tejido endometrial fuera del útero.

Además se recurre a esta técnica en los casos en los que se realiza a los pacientes el Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP), estudio que analiza el embrión antes de implantarlo en el útero para evitar que los futuros bebés nazcan con enfermedades hereditarias.