Tratamientos de fertilidad

La Inseminación Artificial y la Fecundación In Vitro son los tratamientos de fertilidad más habituales

tratamientos de fertilidad

La infertilidad afecta a casi el 15% de la población en España. Ante la dificultad de una pareja para tener un hijo, ésta puede acudir a una clínica de fertilidad con el objetivo de encontrar una solución. Cuando una mujer es mayor de 35 años –punto de inflexión de la fertilidad- se le aconsejaría acudir a un experto tras los 6 meses de búsqueda activa sin resultado. Si la mujer es menor de 35 debería esperarse un año antes de consultar con un especialista. Una vez en la consulta, se les somete a unas pruebas para averiguar si existe un problema que impida a la pareja concebir de manera natural. Si el resultado es positivo, puede recurrir a los ya muy habituales tratamientos de fertilidad para poder tener el hijo esperado: Inseminación Artificial y Fecundación In Vitro.

Tratamientos de fertilidad:

Inseminación Artificial (IA)

Esta técnica consiste en depositar en el interior del útero los espermatozoides seleccionados previamente en el laboratorio. De esta manera se acorta la distancia con el óvulo, facilitando la gestación. Existen dos tipos de IA:

  • Inseminación Artificial:
  • La muestra de semen proviene de la pareja. Este tratamiento está indicado para:

    • Alteraciones de la calidad, cantidad y/o en la morfología de los espermatozoides
    • Endometriosis leve
    • Alteraciones en el cuello uterino que impiden el paso de los espermatozoides
    • Incapacidad mecánica para el coito
  • Inseminación Artificial con Semen de Donante:
    • Incapacidad del varón para producir espermatozoides
    • Casos en los que el varón presenta enfermedades hereditarias que puedan ser transmitidas al futuro hijo

El proceso de inseminación consta de tres partes: control y estimulación de la ovulación, capacitación del semen y la inseminación.

Fecundación In Vitro

En este tratamiento se unen los espermatozoides y los óvulos en una placa para así crear los mejores embriones aptos y posteriormente transferirlos en el útero materno. De esta manera, el proceso de fecundación ocurre en el laboratorio y no en el aparato reproductor femenino como en el caso de la Inseminación Artificial. Una variedad de esta técnica es la microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), en la que al igual que la FIV, la fecundación tiene lugar en el laboratorio, pero con la diferencia de que se selecciona el mejor espermatozoide y se introduce mediante una microinyección en el citoplasma del ovocito. El embrión resultante se transferirá al útero de la mujer. Hay 5 tipos de FIV:

  • Fecundación In Vitro
  • FIV con Semen de Donante
  • FIV con Óvulo de Donante
  • FIV con Óvulo y Semen de Donante
  • FIV Método Ropa: esta técnica es exclusiva para matrimonios formados por dos mujeres en el que ambas serán madres biológicas: una aporta el óvulo, y la segunda será la que se quede embarazada y dé a luz.

Este tratamiento está indicado para aquellos varones cuyos espermatozoides no alcancen el útero materno, que presenten antecedentes de enfermedades genéticas, o en las ocasiones en las que hayan fallado anteriormente otros tratamientos.

La Fecundación In Vitro consta de 5 fases: estimulación ovárica, punción folicular, fecundación, cultivo de embriones y por último, la transferencia.